Precios de referencia en 2026
Estos son nuestros precios de partida en dólares. Son un punto de partida honesto: el precio final se fija por escrito antes de empezar, según lo que tu proyecto necesita.
Qué hace subir o bajar el precio
- La cantidad de páginas y de secciones distintas que hay que diseñar.
- Las funciones: un formulario simple no cuesta lo mismo que pagos en línea, reservas o un panel de clientes.
- El contenido: si ya tienes textos y fotos, o si hay que escribirlos y producirlos.
- Las integraciones con otras herramientas, como WhatsApp, tu sistema contable o la facturación electrónica.
- Si el diseño se hace a medida o se parte de una plantilla.
Plantilla o diseño a medida
Una plantilla es más barata y sale más rápido, pero tu web se parece a otras cientos, y cada cambio que se sale de lo previsto se vuelve un parche.
Una web a medida cuesta más al inicio, pero se construye sobre lo que vendes y sobre cómo te buscan tus clientes. Carga más rápido, se posiciona mejor en Google y crece contigo sin rehacerla.
Costos que no son del desarrollo
Además del desarrollo, una página web tiene costos que se pagan aparte y que conviene conocer desde el principio, para que no aparezcan como sorpresa.
- El dominio (por ejemplo tunegocio.com o tunegocio.ec), que se renueva cada año.
- El hosting o servidor. Para sitios simples puede ser gratuito; para tiendas y sistemas suele ser un pago mensual.
- El correo con tu dominio, si lo necesitas.
- El mantenimiento: actualizaciones, cambios de contenido y soporte después de la entrega.
Qué preguntar antes de contratar
- ¿El precio es cerrado y está por escrito?
- ¿El dominio, el código y los datos quedan a mi nombre?
- ¿Cuánto tiempo toma y cómo veo el avance?
- ¿Qué incluye el soporte después de la entrega?
- ¿Puedo ver proyectos que ya estén en línea?



